FAQs Moqa Coffee

La calidad del café que tuestas y comercializas da valor a tu empresa y la posiciona en el mercado. Sabemos que la compra de los granos requiere de una gran responsabilidad y confianza en tu proveedor importador. Por ello, en Moqa Coffee, damos importancia a las relaciones comerciales a largo plazo, relaciones de confianza a través de la transparencia y el compromiso.

Y es que, ¿cuál es la función de un importador de café? Somos el puente entre los dos últimos extremos del espectro del café: conectamos a productores y tostadores. Encontramos cafés interesantes y organizamos la logística para moverlos, literalmente, por el mundo. En definitiva, somos los responsables del complejo proceso de importar café. Y esto permite a productores y tostadores enfocarse en lo que mejor saben hacer: tostar y producir.

¿Y la de un distribuidor de café? Los distribuidores de café han existido siempre, desde que comenzó a ser comercializado. El distribuidor funciona de intermediario y hace posible que el café llegue a su destino: a la cafetería, el bar o el restaurante.

Si los importadores traemos el café de un tercer país y lo entregamos a los tostadores, el distribuidor está más cerca del minorista. Y, por supuesto, sigue siendo responsable de que el mejor café llegue a su destino: al consumidor.

Sin duda, una de las preguntas frecuentes más repetidas. Desde Moqa Coffee lo dejamos claro, y es que somos un equipo de personas apasionadas del café que tenemos la calidad del producto como uno de los ejes fundamentales de nuestra actividad.

  • Café orgánico: se obtiene de cultivos donde no se han utilizado pesticidas o fertilizantes sintéticos. Por su método de cultivo natural y tradicional, el café orgánico preserva mejor los nutrientes y aporta más antioxidantes que el convencional.
  • Café ecológico: podemos decir que el café orgánico y ecológico son lo mismo. El café ecológico (o también llamado café orgánico), es aquel que se cultiva con unas condiciones mínimas que garantizan el respeto al medio ambiente y la autonomía de los agricultores.

El café ecológico está certificado como tal, y parte de la base de una agricultura sostenible que responde a unas especificaciones estrictas. En cada país cumple con diferentes normativas y está sujeto a los controles de calidad realizados por organismos certificados.

La autoridad que reguló este tipo de producción prefirió denominarlo ‘ecológico’. Por tanto, el café que encontrarás en España vendrá siempre etiquetado como café ecológico.

  • Café sostenible: la agricultura sostenible es el futuro. El café sostenible es el que se cultiva de una manera que conserva la naturaleza y favorece el futuro de los cultivos y de las personas involucradas.

Muchas veces se confunden los términos ecológico y sostenible, aunque no son exactamente lo mismo. El café de cultivo ecológico, acreditado y certificado como tal, es solo una parte de los cafés de cultivo sostenible que podemos encontrar en el mercado. Por eso, podemos afirmar que todos los cafés orgánicos o ecológicos son sostenibles. Pero no todos los cafés sostenibles son ecológicos.

En Moqa Coffee estamos especializados en la importación de cafés al por mayor: africanos y americanos. Gracias al equipo multidisciplinar que formamos, somos capaces de ofrecerte una importación a medida, desde la selección en origen hasta la entrega en almacén. Y todo esto lo hacemos cerca de ti.

Cerca del productor y de los agentes locales. Conectamos caficultores independientes con pequeñas tostadoras para ofrecer café al por mayor cerca de ti.

La calidad del producto es nuestra máxima. Revisamos, catamos y monitorizamos cada uno de nuestros lotes. De esta forma, obtendrás una amplia gama de variedades de café, a tu medida, para lograr el perfil de taza que quieres vender.

Nos adaptamos a tu realidad, te ofrecemos café al por mayor en cantidades y con servicios a medida. Sólo de esta forma podemos crecer conjuntamente y forjar relaciones comerciales a largo plazo. Y es que el trato personal de tú a tú nos permite estar cerca de ti.

Muchos cafés orgánicos provienen del comercio justo. Pero debemos tener en cuenta que el café orgánico no es necesariamente justo. Sin embargo, un café de comercio justo a menudo se certifica como ecológico. Ya sea café, chocolate u otro producto, el concepto de comercio justo va ligado a la justicia social: los productores reciben un precio justo para recompensar su trabajo y en proceso se garantiza el respeto por la flora y fauna del lugar.

La idea nació en 1970 en los Países Bajos a través de una asociación que busca la equidad, el diálogo, la transparencia y el respeto en el comercio. En concreto, en el café de comercio justo se busca garantizar que los agricultores y pequeños productores de café no solo sobrevivan, sino que prosperen, a través de precios equivalentes o superiores a los que paga el mercado. Ellos siempre van a cobrar una cantidad que les garantice unas condiciones de vida dignas.

¿Y cómo los diferencio? Los cafés de comercio justo o Fairtrade se identifican claramente por el sello impreso en su empaquetado. Este sello certifica que los ingredientes son comercializados, auditados y proceden de productores Fairtrade.

Todo está́ en la etiqueta. Café arábica, robusta, mezcla… Café de altura, tostados ligeros… ¿qué tipo de café buscas? Algunas claves para llegar al perfil de taza que buscas.

  • El tamaño sí importa: la selección de los granos del café por tamaño es una de las primeras fases del proceso. Los de primera calidad son los más grandes. Por el contrario, los rotos o con agujeros son síntomas de mala calidad.
  • El tipo de grano: las especies más comercializadas son la arábica y la robusta. El grano de la arábica es alargado y se cultiva principalmente en zonas altas de América y Asia; y el grano de la robusta es redondo y cultivado en zonas bajas de África.

El grano tiene características como: cuerpo (tiene que ver con la densidad de la bebida; puede ser grueso, liso o delgado), acidez (cuanta más acidez, mejor es el café) y fragancia (el arábico tiene una fragancia más fina, agradable y suave).

  • Tueste: el proceso de tueste es esencial para liberar la esencia del aroma y el sabor. Cuanto más tueste se obtiene (sin quemarlo), el café obtendrá más cuerpo, y el color de la bebida será más negro; mientras que uno medio brinda mayor dulzura y acidez.
  • Hora de catar: ¿y qué apreciamos al degustarlo?

El Cuerpo. Es la sensación que da el café al contacto con el paladar. Tomas ese primer sorbo y sientes cómo se retiene el sabor en las papilas gustativas: puede ser ligero o, por el contrario, más intenso y fuerte.

La Acidez. Cuanto más alto es el lugar donde se ha cultivado, mayor acidez tendrá. Esto se apreciará especialmente si al beberlo da sensación de limpieza en el paladar y se produce una sequedad en los bordes de la lengua.

La Fragancia. En otras palabras, el aroma que llega hasta nuestro olfato. Los cafés arábicos son agradables y suaves, mientras que los robustos son más amargos y con aromas más fuertes.

El Sabor. El último y definitivo paso. Y es que, sobre gustos, no hay nada escrito, y cada uno conoce con qué matices disfruta más a la hora de degustar un café.

La trazabilidad abre la puerta a una mejor calidad del café y a una cadena de valor más equitativa. El cuidado se inicia desde que se escoge la semilla. Se debe tener su trazabilidad para regular los procesos de producción, desde que se obtiene la materia prima hasta que llega a la fase de distribución, pasando por su transformación. Es por esto que la trazabilidad del café es de vital importancia para garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores, así como la propia calidad del café.

Un café de especialidad o specialty coffee, como el que importamos en Moqa Coffee, es un producto que sigue unos parámetros de trazabilidad. Es decir, se conoce la variedad de grano, el origen, la fecha de cosecha, el proceso post cosecha, la altitud del terreno donde fue cultivado, la forma de secado y almacenamiento, la fecha de tueste y el perfil del mismo.

La cadena de la trazabilidad comienza con la producción en las fincas y termina con la venta del café que llega a los consumidores.

  • El primer eslabón de la cadena internacional es el productor del café, responsable de la plantación.
  • El segundo nivel corresponde a las empresas acopiadoras, que forman lotes de café para vender a compradores extranjeros.
  • El tercer nivel de la trazabilidad del café está compuesto por los importadores: los encargados de organizar todos los aspectos relativos a la logística.
  • En el cuarto nivel encontramos a los compradores de materia prima o tostadoras.
  • Y en el último eslabón de la cadena tenemos a las distribuidoras de café, que llevan el producto hasta el cliente final.

¿Y cómo podemos comprobar estos datos? Todo se refleja en el etiquetado del envase del café de especialidad, lo que da incluso más importancia a todos los agentes involucrados en todo el proceso. Y es que, si podemos trazarlo desde la finca o del lote específico de la finca, también podremos trabajar hacia precios más justos, hacia procesos más ecológicos y hacia más iniciativas sociales.

El café de especialidad, también llamado specialty coffee, es un tipo de café arábica cuya puntuación es superior a 80 en una escala de 100, siempre y cuando sea otorgada por un catador profesional autorizado. Esta es la definición aceptada internacionalmente de un café de especialidad, otorgada por organizaciones especializadas en la materia como la “Specialty Coffee Association” (SCA) y la “Coffe Quality Institute”.

Pero empecemos por el principio. Y es que para lograr un café de especialidad es necesario contar con toda una serie de procesos fijados por los más altos estándares. En cada paso, los caficultores y encargados siguen estándares, toman mediciones y cumplen procesos que permiten tener un café de gran calidad.

En el proceso del café comercial no existe esta dedicación ya que encarecería el producto que está enfocado en el consumo masivo. Por tanto, el café comercial es aquel que no se apega de forma rigurosa a estos estándares de calidad que se establecen para el café de especialidad. Para elaborar café comercial, todos los granos son recolectados sin importar su punto de maduración. Normalmente se seca inmediatamente después de la cosecha y no se almacena en bolsas adecuadas para mantener la estabilidad de la humedad del grano y protegerse de la contaminación externa.

Los cafés de especialidad usan grano arábica y tienen una puntuación sobre 100 que la establecen catadores Q-grader certificados. Un café que puntúa sobre 80 puntos es considerado por la Specialty Coffee Association como un café de especialidad. En concreto, si el café supera los 85 puntos, se trata de un café excelente. Y si sobrepasa los 90, estamos delante de un café exquisito.

¿Qué significa el puntaje en taza de un café? Resumimos los puntos de valoración que la SCA (Specialty Coffee Association) desarrolló en 1984: la SCA Cupping Form.Este sistema de puntuación consiste en dar el puntaje en taza y valorar la calidad del café en diferentes categorías. ¿Para qué? Para velar por la calidad del café de especialidad.

  1. Aroma/fragancia. La fragancia es el olor que desprende el café molido aún seco, mientras que el aroma es el olor del café infusionado con agua.
  2. Sabor. Es el principal atributo de un café, y va desde el aroma y la acidez hasta el postgusto percibidos en conjunto por lengua y nariz.
  3. Postgusto. Se refiere al sabor que deja el café en el paladar tras degustarlo.
  4. Acidez. Se percibe en el primer sorbo de café y se caracteriza por un sabor vibrante y fresco, en contraposición a un sabor agrio y desagradable. En general, los cafés naturales tienen más cuerpo y notas afrutadas, mientras que cafés que han seguido un proceso lavado poseen sabores más ácidos y cuerpos más ligeros.
  5. Cuerpo. Se refiere a la textura del café en nuestra boca, sobre todo cuando se encuentra entre la lengua y la parte alta de la boca. La textura en boca depende, en gran medida, del tipo de cafetera y los sedimentos arrastrados del café molido durante la infusión.
  6. Equilibrio. Revela cómo sabor, postgusto, acidez y cuerpo se complementan o contraponen entre ellos.
  7. Dulzura. Se refiere al sabor pleno y agradable del café, así como sus notas dulces por la presencia de carbohidratos, en contraste con el sabor amargo y astringente de un mal café.
  8. Taza limpia. Se produce cuando no hay impresiones negativas desde el primer sorbo hasta el postgusto.
  9. Uniformidad. Este valor manifiesta el sabor consistente de todas las tazas de café degustadas.
  10. General. Es la puntuación general del café.